¿Cuántos estilos de cerveza conoces?
Pocas cosas hay en el mundo tan populares y masivas, ni tan sabrosas como la cerveza. Esa refrescante bebida que deslumbra desde las jarras con un burbujear constante, un tupido y blanco tocado de espuma y una escandalosa invitación a beberla, saborearla y disfrutarla. Resulta que la cerveza es el acompañante fiel de fiestas familiares, de tardes de deporte y partidos frente al televisor, de noches de baile y de todo tipo de fiesta; nada como un trago de esta para poner en superlativo la alegría y el gozo por la vida.
Sin embargo, más allá de las marcas que todos y todas nos sabemos, de tenerla en el refrigerador esperando una excusa para tomarla, de beberla en cada ocasión con absoluto disfrute, de compartirla con amigos y amigas sobre una mesa de dominó, pocas personas conocen la variedad de tipologías de la cerveza y sus detalles. Por ello te proponemos un breve viaje hacia el mundo de este trago a base de cebada y de sus diversas tipificaciones.

Pero antes conviene conocer cuales son los ingredientes primarios de estas bebidas, y qué procesos intervienen en su elaboración.
De principio, ya adelantábamos que la base de la cerveza suele ser la cebada, con esta se elabora la malta que es, digámoslo así, el ingrediente principal. La malta, sumada al agua, el lúpulo y la levadura, entre otros componentes y complejos procesos da lugar a la cerveza.
Para su producción los granos de cebada -cereal más utilizado en la cerveza- se procesan hasta obtenerse la malta mediante el malteado, el tueste de estos granos definirá la coloración del producto final. Luego durante la molienda se rompen las cáscaras del cereal malteado para extraerle los azúcares; y luego, en el macerado el cereal molido se mezcla con agua bajo especificaciones precisas de temperatura y duración a fin de extraer el mosto mediante procesos que transformen el almidón en azucares fermentables.
Tras macerar, se filtra el mosto para después hervir el líquido resultante. En dicho proceso de cocción del mosto se añade el lúpulo para avivar los aromas y aceites que este último contiene; tras el periodo de ebullición el resultado se somete a un centrifugado especial y después de este el mosto debe ventilarse y perder calor.
En un recipiente cerrado comenzará la fermentación, pues con el mosto a la temperatura correcta se siembra la levadura; durante este proceso los azúcares obtenidos en la maceración se convierten en alcohol y otros compuestos que aportarán aromas y notas de sabor identificativas de la cerveza, además ligado a este momento ocurre la carbonatación que le da el efecto efervescente tan característico de la bebida. A partir de la fermentación se puede clasificar la cerveza en dos grandes grupos que revisaremos más abajo.
Luego de fermentar ocurre la maduración, a partir de la cual, la cerveza reposa a baja temperatura estabilizando los matices de aroma y sabor aportados por procesos previos. Terminada la maduración se filtra la cerveza y el resultado final es, en algunas ocasiones pasteurizado y, envasado en los diversos formatos reconocidos hoy por todas y todos los consumidores de cerveza.

Ahora bien; durante este complejo proceso de elaboración de la popular ya afamada cerveza intervienen factores que dan lugar a la tipologización de la misma, sean componentes, tiempos, temperaturas, la mínima variación induce un sabor diferente y por consiguiente una cerveza distinta.
Es así que, en el proceso de fermentación ocurre la distinción más significativa en el mundo de la refrescante bebida, pues desde la incorporación del tipo de levadura se definirá si la cerveza será de estilo Lager o Ale. La Lager fermenta a temperaturas más bajas en el fondo de los fermentadores mientras que la Ale no requiere tanto frío para fermentar y lo hace en la superficie.
Las cervezas Lager son, por lo general, las más populares en Cuba debido a su sabor y gradación más estable que está en el rango de 4-6% de alcohol por volumen (ABV), y entre ellas hay varios subtipos identificables como:
- Pilsen: son cervezas doradas y translúcidas elaboradas con maltas claras, generalmente presentan un índice de ABV medio-bajo; además poseen un amargor ligero y agradable en su sabor.
- Pale Lager: son muy parecidas a las Pilsen, pero más claras en el color, de ahí su nombre, y con menor presencia de lúpulo.
- American Lager: suelen ser cervezas claras y ligeras, se distinguen por añadírsele maíz en el proceso productivo y además contienen muy poco alcohol (ABV), son típicas de los Estados Unidos.
- Märzen: se tienden a producir tradicionalmente en el mes de marzo, por ello su nombre, tienen un tono moreno similar al cobre y contienen más malta; son la bebida por excelencia del Oktoberfest en Alemania.
Bock: se trata de cervezas más robustas de entre la lager, con un intenso sabor de malta, mayor índice de ABV y más densidad o cuerpo.

Las cervezas Ale, por su parte, tienden a ser más artesanales y en tal sentido, su espectro es mucho más variado desde el sabor hasta la graduación o índice de alcohol dando lugar a múltiples subtipos de los cuales te contamos los más famosos:
- Pale Ale: son cervezas bastante lupuladas con un sabor más intenso y notables por su amargor, aunque presentan un color claro debido a la malta con la que se elaboran tradicionalmente.
- IPA o Indian Pale Ale: existen varios estilos, pero tienen su base elemental en la propia Pale Ale de la cual hereda su coloración, su abundancia de lúpulos para la conservación y el característico e intenso amargor del estilo Ale; deben su nombre a los envíos de cerveza desde Inglaterra hasta la India.
- Bitter: al igual que el resto de las Ale se caracterizan por su amargor y su elevada presencia de sabor a la malta, en este caso presentan una carbonatación leve y se suelen tomar desde el barril; las cervezas bitter son típicas en los pubs de Reino Unido.
- Brown Ale: suelen consumirse también en Reino Unido y se trata de cervezas más malteadas que lupuladas, de color moreno o marrón y notas de sabor que recuerdan al caramelo.
- Black Beer: existen dos clases esenciales de cerveza negra ambas originadas en el Reino Unido; las Porter y las Stouts.
- Porter: se producen con cebada malteada y tienen un espectro de sabor más amplio incluyendo notas ligeras de chocolate, caramelo y café.
- Stout: se reconocen como el hermano mayor de las Porter, pues tienen más cuerpo, cremosidad y mayor graduación alcohólica, se elaboran a base de cebada tostada sin maltear lo que les da un amargor superior.
- Ale belga: son originarias de Bélgica entre las cuales destacan dos estilos específicos
- Trapenses: provienen de abadías de monasterios trapenses belgas y las ganancias obtenidas de su comercialización se destinan a los propios monasterios, su sabor es fuerte y afrutado en tanto su índice de ABV es relativamente alto.
- Saisons: son cervezas más ligeras con sabores afrutados, dulces y refrescantes, suelen ser más consumidas durante el verano y tienen una graduación alcohólica relativamente baja.
- Abadía: similares al estilo trapense en su elaboración, suelen presentar un aroma afrutado y una espuma tostada persistente con un índice de ABV medio-alto, y un sabor agradable toda vez que seco.
- Weissbier: se trata de cervezas ligeras y bastante suaves que incorporan trigo a la base de cebada, notándose en su presentación más densa, presentan un leve sabor a plátano, son originales de Alemania.
- Witbier: se parecen a las Weissbier, sin embargo, el trigo añadido no es malteado y esto le aporta una acidez y un cuerpo superior, son típicas de Bélgica y manifiestan un sabor especiado y refrescante.
Probablemente te haya sorprendido tanta información en torno a las cervezas y su exuberante universo de sabor y espuma. De seguro, de esta lectura en adelante las disfrutarás mucho más consiente de cuál tipo estás consumiendo y las elegirás con sentido.
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